Ayuntamiento de Quero Tlf: 926 577 004 - 926 575 073

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso.

Acepto
banner san isidro2016

San Isidro, el Misericordioso A partir del 8 de diciembre de 2015 estamos insertos en el Año de la Misericordia, proclamado por el Papa Francisco. Dice el Papa, entre otras cosas, en la Bula Misericordiae vultus con motivo de la convocatoria del Año Jubilar: “Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida.” Pues bien, San Isidro fue el que llevó la misericordia como ley fundamental en su vida. Teniendo misericordia miró con ojos sinceros a los demás, sobre todo cuando trataba de ayudarles y consolarles.

En la tradición popular de Madrid hay numerosas acciones caritativas y misericordiosas del santo, sobre todo con los pobres y necesitados. Además, en su proceso de canonización hay también muchas alusiones a la ayuda que él ofertó a la gente hambrienta. Pensad que San Isidro era un labrador a renta; él no tenía propiedades, pues vivía del trabajo que le daba Juan Vargas, un rico propietario de Madrid en el siglo XI. De lo poco que ganaba lo repartía entre los demás, y todo porque la caridad y la misericordia perfecta es aquella con la que tenemos que ayudar a los demás hasta con lo necesario.

Sin lugar a dudas, Isidro es uno de los ejemplos a imitar por su sencillez y por su misericordia para ver cómo nosotros tenemos que colaborar en la sociedad para hacerla más justa e igual para todos. ¡Cuántos de nosotros no podríamos hacer como San Isidro, si compartiésemos parte de nuestras ganancias con los más necesitados! Nosotros, los cristianos, destinatarios del amor de Dios, debemos convertirnos en sujetos de caridad, llamados a hacernos instrumentos de la gracia para difundir la caridad de Dios y para tejer redes de caridad.

“Sólo con la misericordia es posible conseguir objetivos de desarrollo con un carácter más humano y humanizador. El compartir los bienes y recursos, de lo que proviene el auténtico desarrollo, no se asegura sólo con el progreso técnico y con meras relaciones de conveniencia, sino con la fuerza del amor que vence al mal con el bien y abre la conciencia del ser humano a relaciones recíprocas de libertad y de responsabilidad.” (Encíclica Caritas in veritate, 7, del Papa Benedicto XVI).

Pues hagamos un mundo más humano; que humanicemos nuestra sociedad desde la fuerza del amor y de la caridad. Sólo así podremos vencer el mal con el bien. Desde la falta del amor nos volvemos fieras y nos endurecemos.

Que el ejemplo de San Isidro nos haga ser misericordiosos como nuestro Padre Dios lo es con nosotros.

Recibid mi más cordial saludo y mi bendición.

Amós Rodríguez de Tembleque

Párroco